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Mitos y Leyendas
MITOLOGÍA GRECO-LATINA
Los Titanes - 4ª parte
Cronos (continuación)
a Madre Tierra Gea y el moribundo Urano profetizaron que uno de los hijos de
Cronos también le destronaría. Fue así que éste comenzó a devorar a sus hijos
conforme Rea daba a luz, hasta cinco: Hestia, Deméter, Hera, Hades y Poseidón.
Para salvar a su sexto hijo, Rea se refugió en el monte Liqueo de Arcadia, donde
ninguna criatura proyecta su sombra, y allí dio a luz a Zeus en la noche. Bañó a
su hijo en el río Neda y lo entregó a la Madre Gea, quien lo ocultó en Creta, en
una cueva del monte Egeo donde crecería amamantado con la leche de la cabra
Amaltea.
Mediante un ardid ideado por Gea, Rea envolvió una piedra en pañales y se lo dio a Cronos por la mañana simulando ser el hijo nacido, el cual devoró confiado. Cronos descubrió después el engaño y persiguió a Zeus, pero éste se transformó a si mismo en una serpiente, y a sus nodrizas en osos. De aquí nacen las constelaciones de la Serpiente y las Osas. La piedra
Bajorrelieve romano donde Rea entrega a Cronos
una piedra envuelta en pañales
Más tarde, en un nuevo engaño, Rea entregaría a Cronos una hierba purgante haciéndole creer que le haría invencible. Eso hizo que regurcitara a los cinco hijos, lo cuales con Zeus a la cabeza iniciarían una guerra contra Cronos que duraría diez años. (La piedra vomitada por Cronos sería depositada en Belfos por Zeus, la cual y allí sigue, donde se la unta constantemente con aceite y se ofrecen sobre ella hebras de lana deshilachada).
Derrota de los Titanes, cuadro del pintor
flamenco Jaco Jordaens (siglo XVI)
La Madre Gea profetizó que su nieto Zeus saldría victorioso si tomaba como aliados a aquellos que Cronos confinó en el Tártaro. Tras poner a los Cíclopes y gigantes de cien manos en libertad, les ofreció comida y bebidas divinas que les hicieron fuertes. En agradecimiento, los Cíclopes le entregaron a Zeus el rayo, a Hades un yelmo que le haría invisibles y a Poseidón un tridente. Con esas armas derrocaron y desterraron a Cronos a la profunda sima del Tártaro, pues los Titanes eran inmortales y no podían ser muertos. De los Titanes sólo Atlante (Atlas) se salvó del destierro, pero recibió un castigo ejemplar, siendo obligado desde entonces a sostener el mundo sobre su espalda. Las Titánides fueron perdonadas como respeto a Metis y Rea.
Fuente: Mitología greco-romana, René Menard